miércoles, 1 de diciembre de 2010

AL PAN, PAN Y AL VINO... ¡¡¡COMO LOCOS!!!

Alguien me dijo una vez, que beber vino es pecado. Pecado… ¡Pecado es comer un cocido madrileño sin vino! Además, si mal no recuerdo, en la última cena no brindaron con agua precisamente, ni con Coca Cola son las Misas.
Pecado puede ser lo que te lleva a hacer el consumo excesivo del tinto, el blanco o el rosado, además de ilegal, peligroso o indecente. Son muchas las historias que me han contado sobre las consecuencias de su bebida descontrolada; ya sean protagonizadas por algún peregrino a Santiago que a pesar de ser un soltero empedernido, no dudó en sentarse en medio del puente de Puente la Reina a gritar que hasta que su novia no le quisiera no pasaba nadie (lo que él terminó pasando, es la noche en el cuartelillo de la Guardia Civil), o por un miembro del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que como les suele ocurrir a alguno de sus paisanos, no supo beber y terminó inconsciente en un taxi tras inutilizar el baño del apartamento de ciertos estudiantes españoles en Georgetown durante una competición de tapas españolas.
Pero dejemos de dispersarnos con las consecuencias, para centrarnos en lo que el vino ES en si: bebida para unos, alimento para otros y parte indispensable de nuestra historia y nuestra cultura gastronómica actual, admirada en el mundo entero. Es una de las grandes herencias que junto con las calzadas, el latín y el Derecho, no dudaron en dejar los romanos por todo su imperio y en particular en nuestra península.
La costumbre de alzar la copa mientras nos miramos a los ojos antes de beber, un acto tan mecánico y usado por todos, no deja de ser un saludo a los dioses antes de beber el elixir de Dionisio, hijo de Zeus para los griegos, o de Baco, hijo de Júpiter para los romanos.
Ni siquiera los habitantes de una pequeña aldea de la Galia, los únicos capaces de resistir al invasor a pesar de estar rodeada por fortificaciones romanas, se resistieron al vino de Burdigala, de Grecia, de las montañas de Helvecia, de las tierras escandinavas, o a degustarlo en cantidades desmesuradas en sus famosos banquetes de la aldea o en casas de otros, como en la de Homeopatix.

Con la caída del Imperio romano y la llegada de los bárbaros, el cultivo del vino disminuyo notablemente, siendo los monjes cristianos, quienes se encargaron no sólo de que no se perdiera el elixir de los dioses paganos convertido en sangre del Dios Cristiano, sino que además se mejorara, siendo el objetivo final su uso en la Comunión.
Superada esta etapa, a partir del siglo XII el vino recuperó su popularidad, sobretodo en Francia. Pero el buen vino no dejó de ser luchador (que no peleón, eso es para el malo) en Europa, enfrentándose a varias plagas, destacando como la peor la Filoxera en 1863. Con su origen en América afectó a todo el Viejo Continente. Pero precisamente fue dónde nació la plaga de dónde salió también el remedio, esos viñedos creados por religiosos españoles facilitaron la salvación del vino europeo, con una técnica que no era otra más que injertar viníferas sobre pies americanos. De ahí que muchos californianos presuman que los mejores vinos europeos tienen su origen en el Nuevo Mundo.
Bonita historia la de una bebida tan noble y tan nuestra, indispensable en la gastronomía española. Por ello ¿Por qué no hacer una cata de vinos? Así dar a conocer una bebida tan fundamental en las mesas ibéricas, aquellas en las que siempre entran dos más y se disfruta degustando, saboreando y debatiendo en buena compañía, con la familia, amigos o por trabajo. En ellas nunca falta el vino tinto, blanco o rosado, que acompaña las comidas y baña esas eternas sobremesas. Esas mesas donde siempre, da igual el motivo, se eleva la copa al cielo, donde Baco nos mira sonriéndose recordando que fue él, el primero en saber que con vino, cualquier reunión siempre es mejor.
THE INSIDER

viernes, 23 de julio de 2010

SARAJEVO. Bosnia y Herzegovina


Era principios de Enero cuando llegué a Bosnia. El segundo día de Reyes consecutivo que pasaba fuera de España y por lo tanto sin regalos ni roscón. Cual fue mi sorpresa al encontrarme con Sus Majestades que de vuelta a Oriente hicieron una parada en los Balcanes. Como pueden ver, Baltasar es un sustituto, ya que el Rey Negro decidió visitar a los españoles que se encontraban de maniobras, mientras sus compañeros se quedaron en un orfanato de Sarajevo. Gracias por el Roscón y el chocolate.


Llegue de noche a mi casa en Sarajevo, a la mañana siguiente miré por la ventana y vi ¡NIEVE! en la colina que había frente a mi. ¿Como era posible sólo ahi?. Cuando me fijé mejor, me di cuenta que no era nieve, era un inmenso cementerio musulmán, una de tantas consecuencias de la guerra.



El invierno en Sarajevo lo deja todo de un color blanco-mágico que sólo da la nieve. A pesar de la belleza de una ciudad nevada, la vida se complica, los coches aparcan en las aceras y los peatones intentamos andar por la calle, pero lo que más sorprende es que las jóvenes del lugar van... ¡¡¡con tacones!!!. Que nadie intente imitarlas, sólo las bosnias pueden.



FROM SPAIN TO BOSNIA: Huellas hispanas por los bares y restaurantes de Sarajevo...




Marsala Tita: Llega la primavera y la gente sale a la calle que se llena de cafés en terrazas y niños jugando en las cuestas.




Con el buen tiempo un amigo mimo chileno sale a la escena de Marsala Tita con con una de las profesiones más bellas. Si le preguntas cual es su trabajo, él lo deja bien claro... SONREIR.

viernes, 9 de julio de 2010

MOSTAR. Bosnia y Herzegovina


Plaza de España en Mostar: Monumento a los Soldados Españoles Caidos desde el 2002 fecha en que llegamos hasta nuestra partida en el 2010 con la satisfacción del deber cumplido. Un pequeño homenaje a ellos y a sus compañeros que tanto han hecho por la PAZ y reconstrucción en estas tierras.


El puente de Mostar "Stari Most" que da nombre a la ciudad. se vuelve a alzar sobre las azules aguas del Neretva. Situado en la zona musulmana de la ciudad, fue destruido durante la guerra el 9 de noviembre de 1993, tras casi 100 disparos de mortero desde una de las montañas que rodean la ciudad por tropas croatas.
No tenía ninguna importancia estratégica, pero si simbólica, unión entre musulmanes y cristianos. Simbolismo que buscaba la UNESCO al reconstruirlo 11 años después, pero el odio de la guerra tristemente sigue vivo, y hay jóvenes bosnio-croatas que viviendo en Mostar, no han visto nunca el puente por no pasar al "otro lado".


Vista de Mostar desde donde dispararón contra el puente. A fecha de hoy la montaña sigue minada y una cruz visible desde cualquier punto de la ciudad ha sido construida en lo alto.










jueves, 27 de mayo de 2010

LAS ESPOSAS ROSAS DE LA IPU ITALIANA

La conocí entre aviones y aeropuertos, era una chica pija, con pinta de seria y aburrida, pero me contó una extraña historia que le ocurrió en el aeropuerto de Sarajevo, de esas surrealistas que suelen ocurrir cuando uno se mueve por ciertos ambientes.
Tras pasar una temporada en Bosnia como becaria para una embajada regresaba a su país de origen, era por la mañana y amanecía entre las montañas que rodean la ciudad, ella estaba triste pues dejaba detrás amigos y buenos momentos, pero debía partir. Cargó el taxi, no quería despedidas, estaba sola, y se fue al aeropuerto.
Una vez allí tenía que pasar un control de seguridad con todas las maletas, cualquiera que la hubiera visto pensaría que era una chica seria, deportista, aplicada, vestida en tonos “pastel”, zapato plano, sin maquillaje… muy pero que muy decente, como me contó que decían de ella. Con su cara tristona fue dejando uno por uno todos los bultos en la cinta de rayos: los esquís, el portátil, la mochila, el bolso y la maleta. Cuando se disponía a pasar la policía le llamó: “Disculpe Señorita, ¿es usted policía?”. La chica miró la pantalla que señalaba la señora y vio claramente, brillando relucientes … ¡LAS ESPOSAS!
Esas esposas eran las más conocidas en la Base Militar de Butmir, que nadie piense mal, estaban en la tienda de la IPU Itailana, todo el mundo las miraba y comentaba pero nadie se atrevía a comprarlas, y no era para menos, el pelo “rosa-puticional” que las cubría las había hecho famosas, y entre tanto soldado valiente, ninguno poseía precisamente el valor (y descaro) de adquirirlas. Así que ahí estaban, brillantes a pesar del polvo por su antigüedad, hasta que un día llegaron los amigos de esta chica, hombres duros y fuertes donde los haya, capaces de atravesar desiertos, cruzar océanos, mover montañas… y decidieron comprárselas para reírse de su decencia. La chica se sonreía con nostalgia al imaginar ese momento que no presenció, viendo a aquellos guerreros de uniforme pidiendo una caja de balas, pintura de camuflaje, navaja, unas botas y … las esposas rosas. (bajito y rápido como si no fuera con ellos), le dijeron que lo repitieron más de tres veces, pues la dependienta o no les oía, o no les entendía, o simplemente disfrutaba con la situación.
Tras esa aclaración, la pobre siguió angustiada contándome lo ocurrido. Al ver la imagen resplandeciente de las esposas, se puso nerviosa, negó que era policía, y no hacía más que repetir “it´s a joke, It´s a joke from my friends from Camp Butmir”. La mujer le pidió que se acercara y abriera la maleta, mientras otro policía de tamaño bosnio (2 por 2), se aproximaba por si surgía algún problema.
La chica reconoció la mirada en sus ojos, de precaución y alerta ante la posible amenaza, esa mirada la había visto antes en los ojos de otro policía de aduana de los Estados Unidos, que por un mal entendido, la había llevado a “el cuartito”, ese que hay en todos los aeropuertos, con el que compartió horas con supuestos talibanes y “wet backs”/ espaldas mojadas de aeropuerto, en las que ella, con un vestidito rosa de niña bien, leía el HELLO, el Times o el ABC.
"¡La había liado de nuevo!" Me dijo con desesperación.
Se acercó a la mujer y se quedó quieta frente a ella, con la esperanza de que hubiera una remota posibilidad de que la policía se olvidara de su presencia y no le hiciera abrir la maleta. Pero el hombre levemente la empujó incitándola a abrir. Subió la maleta a la mesa, la abrió, mientras, como siempre, caían braguitas, tangas y sujetadores, lo que agravaba la situación, metió la mano dentro, rebuscó y pronto notó algo suave, como pelo de peluche… ¡ahí estaban! Rápidamente las sacó y en menos de un segundo, la policía pegaba un grito llevándose las manos a la cara, llamando la atención de todos los cuerpos y fuerzas de seguridad que había en el aeropuerto, que en ese momento, no eran sólo de Bosnia, si no también militarse de Camp Butmir (austriacos, turcos, españoles, italianos, estadounidenses, irlandeses…) que debían estar esperando a alguna autoridad. Todos miraron hacia la pobre chica, que colorada guardaba las esposas rosas ante la mirada de la policía, en la que esta pobre chica podía leer claramente “¡tu no eres una niña bien y decente… eres una golfa!”.
La chica no sabía que hacer, si reír o llorar… por alguna extraña razón me dijo que se acordó de aquella discusión que le contó un amigo en Bosnia, en la que una pareja debatía sobre si llevar a su hija, que aún no había nacido, a un colegio de monjas o no y en la que el hombre puso punto y final con la mítica frase de: “¡Puta, puta, mi hija antes Puta que mojigata!”
Así que con esa palabras en mente, la mirada clavada de la policía y medio Camp Butmir, cogió sus bultos y se dio la vuelta, dispuesta a abandonar ese país que había sido su hogar, mientras escuchaba la carcajada de la policía a su espalda.
Me contó que por un momento bajó la cabeza, avergonzada, pero tras recapacitar, la subió, mirando al frente y con paso firme, riéndose de su mala estampa, abandonó Sarajevo con pena y con gloria, como se debe ir uno de los sitios.

martes, 13 de abril de 2010

TRIUNFO DE MI EQUIPO

Llegó el momento que ninguno quería: el fin de la temporada de esquí en los Balcanes. Aunque el amargo final tendría un sabor dulce con un toque "picantón":

LA CARRERA DE VETERANOS DE JAHORINA.

Durante los últimos meses nos habíamos convertido en un EQUIPO y ahora era el momento de demostrarlo y teníamos órdenes muy claras al respecto:
¡DEBÍAMOS LOGRAR LA VICTORIA! ¡CORONARNOS!

No bastaba con que uno subiera al podio nos pedían un triunfo desproporcionado, ¡Dejar clara la supremacía de los deportistas españoles y la fuerza de nuestra sangre ibérica!.

¡Nosotros podíamos!; ¡Nosotros éramos capaces! Yo tenía fe en NOSOTROS. Pues porque somos un EQUIPO creado por los momentos esquiados, kaimaks y cervezas, el frío sufrido, el sudor de nuestra frente y la ardiente sangre que corría por nuestras piernas cuando por orgullo y compañerismo no parábamos hasta el final, por llegar a él JUNTOS!.

Ahora era el momento de demostrar a Bosnia y Herzegovina el lugar que en ella ocupa este EQUIPO DE ESPAÑOLES que tienen presente que:

SI TRIUNFA UNO, TRIUNFA EL EQUIPO
SI TRIUNFAMOS TODOS....


¡¡¡TRIUNFA ESPAÑA!!!
Así que de esta manera llegamos a una invisible Jahorina por la niebla. La carrera sería en la pista donde años atrás fueron las pruebas femeninas en las Olimpiadas de Sarajevo; suerte para nosotros pues la conocíamos, pero hicimos honor a la fama que tenemos y llegamos tarde, por lo que nos fue imposible hacer una bajada de reconocimiento. De todas formas a pesar del retraso no nos pusieron ningún problema, todo lo contrario y en menos que se acaba una botella de rakia por estos lares estábamos arriba.

Nos separaron inmediatamente, los chicos se quedaron arriba mientras La Bandera (que luego correría dos veces más) y yo, bajábamos a ciegas. Una hora después fueron ellos, saciados de rakia los que descendieron. Al parecer ante el frío que producía estar a al intemperie la única solución era la rakia. Pero los españoles no éramos los únicos, sino los invitados, y como gente educada que somos nos limitamos a hacer exactamente lo mismo que veíamos en nuestros anfitriones.

Lo cual nos lleva a contemplar o hacer cosas que... ¿Como lo diría? Sólo ocurren en Bosnia, tales como beber antes de una carrera o que cuando alguien se salte una puerta se de la vuelta corra pista arriba para pasarla y llegue abajo pletórico cual vencedor, mientras el que retransmite la carrera, entre trago y trago de... ¡rakia!, se ríe diciendo que el pobre iluso la noche anterior "entrenaba" con la famosa técnica deportiva de barra fija y levantamiento de vidrio jurando que vencería la mañana siguiente.

Son pocos, incluso en este país de duros, los que pueden hacer un "Alberto Tomba", es decir, ser gallitos de noche y gallitos de día. Lo normal es, ya que hablamos de gallos, que si no sirven pa´cantar, ¡a capar!. Nosotros como la noche anterior habíamos cenado tortilla española y jamón serrano con un buen Rioja, así nos fue...

¡CONSEGUIMOS LA VICTORIA!

Pero seguiré contando la historia que sitúa al EQUIPO ESPAÑOL como únicos "internacionales" entre tanto bosnio, pero eso si, en nuestra salsa, la gente en este país es estupenda, muy cálida y a pesar del frío no dudaban en animarnos con Olés y Vivas a España que nosotros contestábamos con gritos patrios, risas y abrazos.

De la carrera nos fuimos a la cafetería de la estación donde continuaba la celebración con carnes, pitas, rakias, cervezas y la entrega de medallas donde el jaleo que organizamos fue digno de nuestra reputación: ¡Nos coronamos y con Cava brindamos!

Cumplimos la misión que nos había sido encomendada... ¡TRIUNFAMOS! Y no me refiero únicamente a los metales obtenidos, sino a la huella dejada. La Bandera se quedó colgada en el KUMROVEC a 1650 metros de altura; y hubo una parte de nosotros que también dejamos allí. Gracias a los presentes nos sentimos en familia, esa Gran Familia que se crea en las Montañas que no sabe de etnias ni religiones y que se atreve a romper fronteras, aquel sábado de primavera en Jahorina pasamos a formar parte de ella; fue gracias a los bosnios, gracias a los españoles... GRACIAS A LA NIEVE.


¡GRACIAS EQUIPO!


domingo, 7 de marzo de 2010

LOS DIOSES BALCÁNICOS ESCUCHARON NUESTRAS PLEGARIAS

Después de escribir el artículo anterior, el sábado recibí la respuesta de los dioses balcánicos a los que tanto había rezado, no sólo me dieron una estación llena de nieve virgen y nadie que nos robara palas para estrenar, sino que además nos bendijeron con sol... No presté atención alguna al "Monte Negro de la lejanía" del que hablaba antes, estaba muy ocupada esquiando o mejor dicho, disfrutando y riendo con mis amigos mientras sólo alcanzábamos a decir: ¡My hair and legs are burning!
La Biblioteca Nacional de Sarajevo. Como todo buen día de esquí, empieza con una buena nevada...


Que bonitos se ven los Balcanes cuando hay luz y cielo azul.




Buenos momentos solo posibles después de un buen "paquetón". caer de boca, meter la cabeza 1 metro en la nieve, voltereta y ... risas! lo malo viene ahora: encontrar mi esquí.



Un caballero tomando el sol.




jejeje....




Caseta de salida para las pruebas femeninas en las Olimpiadas de 1984 en Jahorina.




Un fin de semana perfecto. El mejor desde que llegué a la ex Yugoslavia.

jueves, 4 de marzo de 2010

ESQUIANDO EN SARAJEVO

Loca, me llamaba la gente cuando les decía que sobre todas las cosas mis esquís vendrían conmigo a Bosnia. Parece ser que pocos recordaban los XIV Juegos Olímpicos de Invierno en 1984, precisamente aquí, en Sarajevo, y por mucha guerra, estaba segura que los locos del esquí de esta tierra que ahora ejerce de mi hogar, habrían hecho lo posible para volver al vicio que nos causa la nieve.

El primer día que subí a esquiar fue a Jahorina, donde se dieron las pruebas femeninas. Quedé asombrada con la belleza de estas montañas tan diferentes a los Pirineos, árboles por doquier y si hay suerte y nos sorprende un día de sol, dicen que se puede alcanzar a ver Monte Negro. Yo aún no he tenido esa suerte, de hecho ¡ni crema solar he necesitado! Ese cielo tan azul de la primavera pirenaica... aquí cuando se deja entrever el sol es motivo de fiesta (debe ser por eso que los españoles tenemos tanto jolgorio metido en el cuerpo). En cualquier caso, a ver si el sábado hay suerte y veo la lejanía... tengo fe en "El hombre de Jahorina" al que persigo todos los días preguntándole como es el tiempo más arriba de Pale, y que para este fin de semana me pronostica sol.


¿Pero como explicar un día de esquí en los Balcanes? Empieza como todos, madrugando para estar en pistas en cuanto abran remontes, y si se retrasan "Nema problema", la Montaña aquí como en todas partes, manda y dispone y si es su deseo que desayunemos como los bosnios mandan, así será, que después con su permiso...¡yo me voy a esquiar!



La nieve suele ser polvo, ligera, suelta y aunque fuera de pistas te llegue por la cadera, no es pesada ni húmeda. Es algo mágico en lo que te deslizas en silencio, entre árboles, sola con la montaña, disfrutando de una nieve que únicamente tienes aquellos días que los dioses deciden bendecirte por alguna razón desconocida, dejándote sin palabras ni respiración.


El problema está en abusar su bondad divina, si eso ocurre, es preciso ir con cien ojos, no vaya a ser que por el placer de esquiar sóla en compañía de tus amigos (duros donde los haya, todo sea dicho) te pierdas por sitios cerrados, sin aviso ni salida para el esquiador, llegando al punto en que el único recurso que te queda para volver a un lugar civilizado sean tus piernas que carguen con uno mismo, y los hombros para llevar los esquís. Pero como he dicho... "Nema problema". ¡Si hay que anda, se anda! Y se demuestra la fortaleza ibérica.



Aunque para duros y fuertes, los bosnios. Resulta algo normal encontrarse con un lugareño en lo alto de la estación de Bjelasnica, con los pocos dientes que le quedan negros, sin gafas, ni guantes, nevando a -10ºC más viento, es decir, la sensación térmica del infierno confelado, con vaqueros, unos esquís y botas que ya en las Olimpiadas del 84 estaban oxidadas, explicándote con su vozarrón particular y sonrisa bonachona que él es de un pueblo tirando to´parriba. ¡Eso son hombres!. Otra raza autóctona del lugar y momento son los grupos de latinoamericanos y andaluces tirados en medio de la pista, vestidos con uniforme militar español diciendo: "¡Me Ca** en la P***! ¡Ramírez! no ves como camina el teniente, con el culo en pompa, haz lo mismo ¡co**!".



¿Y los momentos en que no se esquía? Pues esos también son memorables ya sea en el restaurante de la viuda de Jahorina, comiendo kaimak con buñuelos de pan y vino caliente, o en Bjelasnica en EL restaurante de pistas, con chimenea en el centro, las sillas cubiertas de pieles, las paredes llenas de cornamentas y recuerdos de tiempos mejores, donde el dueño, en cuanto le dices tener un amigo en común, tarda un segundo en hacerte hueco en la mesa familiar y se mete entre fogones sin soltar el puro, a cocinarte la especialidad de la casa, sopa, pita y yogurt bosnio. Da gusto la hospitalidad de este país.


Terminando el día, son varias las opciones que a uno le quedan, vino caliente y rakia entre amigos, o irse de compras, pero dejando las tiendas convencionales a un lado, yo prefiero visitar aquellas "casetas" donde en la explanada que les precede puedes encontrar todos los esquís imaginables de las últimas 50 temporadas, auténticas reliquias para los amantes de las antigüedades.


Después solo queda volver a casa y descansar, o salir a disfrutar de la noche de Sarajevo, donde fiesta hay y mucha. Que nadie diga que los bosnios no saben divertirse, ¡Hasta han "importado" una DJ española! Si es que sabendonde buscar buena materia prima.

Así que, querido lector, esta es la Bosnia en la que vivo, supongo no se la esperaba así, otras son las imágenes que venden y se conocen en España. Pero las mías son estas y son las que quiero y pienso recordar cuando me toque marchar con mis esquís a otro lugar.

domingo, 21 de febrero de 2010

UNA SENTENCIA DEL TEDH PARA LA DEMOCRACIA EN BOSNIA Y HERZEGOVINA

La Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) del caso de Sejdic y Finci Vs. Bosnia y Herzegovina (ByH) ha llevado a debate en el país balcánico la cuestión de la reforma de la Constitución, que es parte de los Acuerdos de Paz de Dayton que dieron fin al conflicto armado de la ex Yugoslavia.

La Constitución establece en su Preámbulo que existen 2 categorías de ciudadanos: la formada por los llamados "Pueblos Constituidos" donde encontrmos Bosniacos (43,5%), Croatas (17,4%) y Serbios (31,2%); y la del grupo de "Otros" (2,4%) compuesta por miembros de 17 nacionalidades minoritarias, entre los que destacan albaneses, montenegrinos, checos, italianos, judíos, húngaros, macedonios, alemanes, polacos, gitanos, rumanos, rusos, rutenos, eslovacos, turcos y ucranianos.

El problema actual es que los ciudadanos bosnios que pertenecen al grupor de "Otros" no disfrutan del derecho a ser elegidos electoralmente para la presidencia de ByH. Es por ello que Dervo Sejdic, policía de nacionalidad bosnia y de etnia gitana, junto con Jacob Finci, ex lider de la comunidad judía, bosnio de nacionalidad y actual embajador de Bosnia en Suiza, presentaron su queja ante el TEDH, obteniendo una Sentencia favorable que ha dado píe a un intenso debate sobre la necesidad de una reforma constitucional para evitar que continúen las discriminaciones de los ciudadanos dentro de ByH.

Las complicaciones las encontramos no en el debate, pues su existencia denota una voluntad de cambio por parte de la mayoría, sino en la imposibilidad de llevar a cabo dicho cambio antes de las elecciones de octubre de 2010, pues debería realizarse la reforma 150 días antes, lo que sitúa la fecha tope a finales de abril, y señores, tal y como están las cosas, ni el grupo más trabajador de juristas (basándonos en los baremos de eficiencia alemana) podría conseguirlo a tiempo entre tantos dimes y diretes como existen entre los distintos grupos políticos del país.

Así pues, la realidad es que, a no ser que cambien mucho las cosas de aquí a un par de meses, los ciudadanos que pertenecen al grupo "Otros" continuarán siendo discriminados hasta las siguientes elecciones de 2014, por lo que según la Sentencia del TEDH, continuará violándose el artículo 14 (prohibición de la discriminación) de la Convención Europea de Derechos Humanos, en relación con el artículo 3 del Protocolo nº 1 (derecho a elecciones libres), así como el artículo 1 del Protocolo nº 12 (prohibición general de la discriminación).

Y volviendo al tema del debate, lejos de estancarse en la igualdad entre los ciudadanos pertencecientes a los "Pueblos constituidos" y al grupo de "Otros", el debate se ha visto ampliado a todos los ciudadanos bosnios:
Según Beriz Belkic, miembro de la Casa de los Representantes de la Asamblea Parlamentaria de Bosnia y Herzegovina, hay dos tipos de discriminación: una general entre el grupo de "Pueblos Constituidos" y el grupo de "Otros", y una discriminación territorial como consecuencia de la división del país en dos entidades, la República Srpska de mayoría serbia (ortodoxa) y la Federación de Bosnia y Herzegovina con mayoría bosniaca (musulmanes) y corata (católica), postura que apoya Thomas Markert (Comisión Europea para las Democracias a través de la ley) que opina que todos los ciudadanos de ByH están discriminados de una u otra manera, opinion compartida también por Gordan Milosevic, Consejero del Presidente de la República Srpska que considera que todo ciudadano bosnio, independientemente de si pertence a la República Srpska o a la Federación o si es miembro de uno de los "Pueblos Constituidos" o del grupo de "Otros", debería tener derecho de voto y derecho a ser elegido en las dos entidades.

Estos derechos han de estar especialmente garantizados a raíz de convertirse ByH en Miembro del Consejo de Europa en 2002, y a raíz de la publicación hace 2 años de la resolución (1626/2008) "Honouring of obligations and commitments by Bosnia and Herzegovina" en la que se solicitaba la reforma de la Constitución antes de las próximas elecciones del 2010 pues, de no realizarse, se continuaría violando lo establecido por el Consejo de Europa. Además hay que tener presente que Bosnia es estado miembro del Convenio-Marco para la Protección de las Minorías Nacionales.

En cualquier caso, según el Profesor Jean-Claude Scholsem, miembro de la Comisión Europea para la Democracias a través de la Ley del Consejo de Europa, la reforma constitucional precisa de la aceptación de todos los "Pueblos Constituidos" y esta reforma es fundamental para que ByH mantenga buenas relaciones a nivel europeo e internacional, ya que de lo contrario se podría llegar hasta el punto, extremo pero posible, de suspender al Estado de Bosnia y Herzegovina del Consejo Europeo, e incluso suspender el Acuerdo de Asociación y Estabilización (primer pacto formal de un estado para llegar a ser miembro de la Unión Europea), poniéndonos, por supeusto en la más última y drástica circunstancia.

Este debate ha puesto de manifiesto la realidad de que el simple hecho de tener un sistema electoral basado en diferentes etnias ya supone una discriminación para los ciudadanos de Bosnia y Herzegovina, pero no solo para las minorías, sino para todos.

Los señores Finci y Sejdic, en el intento de defender sus causas particulares, han dado el primer paso en un largo camino para conseguir la igualdad electoral entre todos los ciudadanos de ByH, igualdad que de momento se retrasará hasta las elecciones de 2014, y esperemos que no más, ya que el problema étnico supone un gran obstáculo para ByH y su objetivo de entrar en la Unión Europea.