LA CARRERA DE VETERANOS DE JAHORINA.
Durante los últimos meses nos habíamos convertido en un EQUIPO y ahora era el momento de demostrarlo y teníamos órdenes muy claras al respecto:
No bastaba con que uno subiera al podio nos pedían un triunfo desproporcionado, ¡Dejar clara la supremacía de los deportistas españoles y la fuerza de nuestra sangre ibérica!.
¡Nosotros podíamos!; ¡Nosotros éramos capaces! Yo tenía fe en NOSOTROS. Pues porque somos un EQUIPO creado por los momentos esquiados, kaimaks y cervezas, el frío sufrido, el sudor de nuestra frente y la ardiente sangre que corría por nuestras piernas cuando por orgullo y compañerismo no parábamos hasta el final, por llegar a él JUNTOS!.
Ahora era el momento de demostrar a Bosnia y Herzegovina el lugar que en ella ocupa este EQUIPO DE ESPAÑOLES que tienen presente que:
Así que de esta manera llegamos a una invisible Jahorina por la niebla. La carrera sería en la pista donde años atrás fueron las pruebas femeninas en las Olimpiadas de Sarajevo; suerte para nosotros pues la conocíamos, pero hicimos honor a la fama que tenemos y llegamos tarde, por lo que nos fue imposible hacer una bajada de reconocimiento. De todas formas a pesar del retraso no nos pusieron ningún problema, todo lo contrario y en menos que se acaba una botella de rakia por estos lares estábamos arriba.
Nos separaron inmediatamente, los chicos se quedaron arriba mientras La Bandera (que luego correría dos veces más) y yo, bajábamos a ciegas. Una hora después fueron ell
Lo cual nos lleva a contemplar o hacer cosas que... ¿Como lo diría? Sólo ocurren en Bosnia, tales como beber antes de una carrera o que cuando alguien se salte una puerta se de la vuelta corra pista arriba para pasarla y llegue abajo pletórico cual vencedor, mientras el que retransmite la carrera, entre trago y trago de... ¡rakia!, se ríe diciendo que el pobre iluso la noche anterior "entrenaba" con la famosa técnica deportiva de barra fija y levantamiento de vidrio jurando que vencería la mañana siguiente.
Son pocos, incluso en este país de duros, los que pueden hacer un "Alberto Tomba", es decir, ser gallitos de noche y gallitos de día. Lo normal es, ya que hablamos de gallos, que si no sirven pa´cantar, ¡a capar!. Nosotros como la noche anterior habíamos cenado tortilla española y jamón serrano con un buen Rioja, así nos fue...

Pero seguiré contando la historia que sitúa al EQUIPO ESPAÑOL como únicos "internacionales" entre tanto bosnio, pero eso si, en nuestra salsa, la gente en este país es estupenda, muy cálida y a pesar del frío no dudaban en animarnos con Olés y Vivas a España que nosotros contestábamos con gritos patrios, risas y abrazos.¡CONSEGUIMOS LA VICTORIA!
De la carrera nos fuimos a la cafetería de la estación donde continuaba la celebración con carnes, pitas, rakias, cervezas y la entrega de medallas donde el jaleo que organizamos fue digno de nuestra reputació
Cumplimos la misión que nos había sido encomendada... ¡TRIUNFAMOS! Y no me refiero únicamente a los metales obtenidos, sino a la huella dejada. La Bandera se quedó colgada en el KUMROVEC a 1650 metros de altura; y hubo una parte de nosotros que también dejamos allí. Gracias a los presentes nos sentimos en familia, esa Gran Familia que se crea en las Montañas que no sabe de etnias ni religiones y que se atreve a romper fronteras, aquel sábado de primavera en Jahorina pasamos a formar parte de ella; fue gracias a los bosnios, gracias a los españoles... GRACIAS A LA NIEVE.
¡GRACIAS EQUIPO!
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