Dos días después de la Fiesta Nacional de Guinea Ecuatorial y de España, tuvimos la oportunidad de escuchar en ICADE a Severo Moto, líder en el exilio de la oposición a la dict
adura de Teodoro Obiang y Presidente del Partido del Progreso en el exilio, acompañado de su mano derecha y vicepresidente del Partido, Armengol Engonga.
Algunos pensaron que era una decisión un tanto arriesgada por parte del CLUB INSIDE tener como tema de la primera conferencia de este curso, uno tan complejo y conflictivo como el de la situación de Guinea Ecuatorial vista desde los ojos de uno de sus exiliados más notables; pero nosotros queríamos empezar marcando huella y la Unidad de Actividades Culturales de la Universidad Pontificia Comillas no dudo en apoyarnos.
Severo Moto hizo un repaso de la historia de Guinea Ecuatorial, desde que era una colonia española, pasando por el status de provincia desde 1959 y alcanzando su independencia en 1968. Calificó la descolonización española como desastrosa y precipitada, quedando Guinea inmersa en el régimen de Macías, famoso por sus continuas violaciones de los Derechos Humanos y provocador del exilio de más de un tercio de la población. En 1979 fue derrocado por su sobrino Teodoro Obiang, militar que se había educado en la Academia Militar de Zaragoza. Con él, la situación en Guinea no mejoró. Aquel pequeño nuevo país donde la calidad de vida había llegado a ser mejor que en la península cuando era provincia española, ahora iba camino de una pobreza irrevocable.
Durante este periodo, Severo Moto, tras licenciarse en periodismo en Madrid, regresó a Guinea Ecuatorial en 1971, donde trabajó en radio y prensa, dirigiendo el diario “Ébano” y llegando a estar a la cabeza de la Secretaria de Estado de Información y Turismo durante la dictadura de Macías primero y después con Obiang tras el golpe militar de éste. Dicho cargo no le ayudó a evitar su primera estancia en 1976, en la tristemente conocida penitenciaría de Playa Negra en Malabo.
En 1982, volvió a España como asilado político. El actual eurodiputado popular Luis de Grandes le presentó al que es hoy su mano derecha Armengol Engonga. Quien sin decir palabra durante toda la conferencia, la sala entera fue consciente de sus conocimientos y la confianza que en él tiene depositada el líder en el exilio, no dejando posibilidad a que nadie pudiera cuestionarse el por qué de la valía de este hombre en el Partido.
Varias veces volvió a Guinea con la intención de legalizar su partido, consiguiéndolo el 17 de Octubre de 1992. Como manifestó el Señor Moto, esos viajes eran posibles gracias al respaldo del Gobierno de España en ese momento.
Según señaló, en la historia de su exilio y lucha por conseguir la democracia en Guinea Ecuatorial, ha habido dos “Españas”: La de Felipe González y Aznar, que le respaldaba como se pudo ver durante su segundo periodo en la cárcel de Playa Negra durante 1995, cuando la comunidad internacional encabezada por España presionó al régimen de Obiang para conseguir su libertad. Y la España de Zapatero, periodo en el que explicó, las relaciones del exilio guineano con el gobierno español han empeorado hasta el punto de que el pasaporte del Señor Moto viaje a las manos de Teodoro Obiang desde las del Ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, según Don Sev
ero “las peores manos donde podía caer”.
Y es que las cosas han cambiado radicalmente en Guinea desde la década de los 90 cuando se encontró oro negro en la antigua colonia. Ha pasado a convertirse en uno de los países más ricos de África, con petróleo y gas natural, lo que no ha ayudado a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Por no hablar de la situación política, donde la democracia y las elecciones no manipuladas brillan por su ausencia, y por supuesto no existen libertades. Según Arvind Ganesan, director del Programa de Negocios y Derechos Humanos de Human Rights Watch “Este es un país en el que la gente debería tener la riqueza per cápita de España o Italia y, sin embargo, vive en una situación de pobreza peor que la de Afganistán o Chad (…) Esto demuestra la corrupción y la mala gestión del Gobierno, y su insensibilidad con su propia población.”
“¿Cómo es esto posible?”. Se preguntaban algunos estudiantes españoles y erasmus al terminar la conferencia. La respuesta es simple: Por un lado, el pequeño papel de “figurante” que tiene Guinea Ecuatorial en el teatro de la comunidad internacional no ayudan a que las denuncias por las violaciones de Libertades y Derechos Humanos sean escuchadas. Y por otro claro está, la facilidad de empresas francesas, chinas, pero sobre todo estadounidenses, como Vanco Energy, Exxon Mobil, Marathon Oil Corporation o Hess Corporation; para explotar las riquezas naturales del único país africano de habla española.
A pesar de ello, Severo Moto manifestó una opinión positiva respecto a la Administración Obama, con el que el Partido del Progreso ha continuado las buenas relaciones empezadas con la Administración Bush, declarando que se está elaborando una nueva hoja de ruta para África que tiene muy presente a España en cuanto a Guinea Ecuatorial se refiere.
Porque ¿Cuál es el papel de España? Nuestra reaparición, viene marcado por la impuntualidad española a la hora de “partir el pastel de Guinea”. No somos diferentes a nuestros vecinos del norte, ni a los que habitan más allá del Mar Océano, hay intereses económicos en Guinea en crecendo, como demuestra el Real Decreto 1496/2007, de 12 de noviembre, por el que se crea la Consejería de Economía y Comercio en la Misión Diplomática Permanente de España en Guinea Ecuatorial.
Relaciones económicas que se materializaron el pasado mes de julio con el viaje de la mayor delegación española enviada al país africano desde su independencia, con directivos de empresas españolas con intereses en Guinea Ecuatorial, tales como: Repsol YPF, Unión FENOSA Gas, Cofares, Isolux Corsán, Elecnor, Navantia o Gas Natural, con la finalidad de afianzar las relaciones entre ambos países y como decía el artículo del ABC del 17 de julio de este año, “intentar sacar tajada”.
En el logro de este objetivo, parece ser que cualquiera que hable de temas tan “banales” a los que hizo mención una periodista que acompañaba a la “expedición española de empresarios” como los mencionados e
n el informe de Human Rights Watch: Well Oiled: Oil and Human Rights in Equatorial Guinea, tales como que ”Los ingresos por el petróleo han suministrado al gobierno ecuatoguineano el dinero necesario para salvaguardar mucho mejor los derechos económicos y sociales de sus ciudadanos. Los funcionarios del gobierno han desperdiciado esta oportunidad utilizando los fondos públicos en su propio beneficio a expensas de la prestación de servicios sociales básicos para la población del país y desaprovechando otros posibles ingresos por su mala gestión. Los efectos humanos de la escasez crónica de fondos en áreas como la educación y la salud quedan claramente de manifiesto cuando se comparan los niveles de la sanidad y la alfabetización en los últimos diez años” o que “Los arrestos y las detenciones arbitrarias son habituales (…) la detención conlleva con frecuencia la tortura y el maltrato”. Dichos temas que incomodan a Teodoro Obiang, y por ende a nuestro Ministro Moratinos, como dirían de la crónica de esta periodista, “ponen en peligro los intereses españoles en una Guinea de la que están sacando tajada americanos, chinos y franceses”.
Si eso ocurre con una crónica periodística, nos podemos imaginar que “el cariño” que manifestó Severo Moto en la conferencia a Miguel Ángel Moratinos, es recíproco, sobre todo cuando supuestamente el guineano traficó con armas para dar un golpe de Estado en su Guinea natal.
Cierto es, que el Gobierno de turno tiene que mirar por los intereses de la Patria, si ya decía Felipe II, “que los cañones españoles han de llegar hasta el mismo lugar que los intereses de España”. Pero ¿No existe manera en que nuestro país al mismo tiempo que hace negocios, presione para que se respeten los Derechos Humanos y mejore la calidad de vida en Guinea Ecuatorial?
El presidente del Partido del Progreso en el exilio, comentó que muchos se reían ante su idea de conseguir que en Guinea se viviera igual que en España, pues como le dicen “es África”. Pero él comentaba, todo empieza con unas elecciones democráticas. Curioso es que al día siguiente de la conferencia Teodoro Obiang convocase elecciones presidenciales para el próximo 29 de Noviembre.
Ante la noticia tanto Severo Moto como Plácido Mico, único diputado de la oposición entre los 100 miembros del Parlamento Ecuato-guineano y líder de la Socialdemócrata C
onvergencia para la Democracia Social (CPDS), se apresuraron a calificar la convocatoria de dichas elecciones como fraudulentas, careciendo de cualquier esperanza tanto para el partido legalizado (CPDS), como para el exiliado (PP).
Yo personalmente creo que es un camino empinado que no termina con conseguir unas elecciones democráticas, libres y transparentes. Ese es sólo el principio, lo difícil; el trabajo duro vendrá después: dotar a un país de los derechos y libertades que jamás ha conocido, cubrir las necesidades básicas de los guineanos y llegar a ser la ESTRELLA DE AFRICA con la que sueñan. Si eso es realmente lo que quieren, les deseo éxitos, fuerza, perseverancia, una mente limpia, al igual que su corazón y obras, para que llegue el día, como dijo el Señor Moto, que abandone su puesto, les pongan una estatua y pueda decir orgulloso “Que bien que hemos dejado Guinea”.
adura de Teodoro Obiang y Presidente del Partido del Progreso en el exilio, acompañado de su mano derecha y vicepresidente del Partido, Armengol Engonga.Algunos pensaron que era una decisión un tanto arriesgada por parte del CLUB INSIDE tener como tema de la primera conferencia de este curso, uno tan complejo y conflictivo como el de la situación de Guinea Ecuatorial vista desde los ojos de uno de sus exiliados más notables; pero nosotros queríamos empezar marcando huella y la Unidad de Actividades Culturales de la Universidad Pontificia Comillas no dudo en apoyarnos.
Severo Moto hizo un repaso de la historia de Guinea Ecuatorial, desde que era una colonia española, pasando por el status de provincia desde 1959 y alcanzando su independencia en 1968. Calificó la descolonización española como desastrosa y precipitada, quedando Guinea inmersa en el régimen de Macías, famoso por sus continuas violaciones de los Derechos Humanos y provocador del exilio de más de un tercio de la población. En 1979 fue derrocado por su sobrino Teodoro Obiang, militar que se había educado en la Academia Militar de Zaragoza. Con él, la situación en Guinea no mejoró. Aquel pequeño nuevo país donde la calidad de vida había llegado a ser mejor que en la península cuando era provincia española, ahora iba camino de una pobreza irrevocable.

Durante este periodo, Severo Moto, tras licenciarse en periodismo en Madrid, regresó a Guinea Ecuatorial en 1971, donde trabajó en radio y prensa, dirigiendo el diario “Ébano” y llegando a estar a la cabeza de la Secretaria de Estado de Información y Turismo durante la dictadura de Macías primero y después con Obiang tras el golpe militar de éste. Dicho cargo no le ayudó a evitar su primera estancia en 1976, en la tristemente conocida penitenciaría de Playa Negra en Malabo.
En 1982, volvió a España como asilado político. El actual eurodiputado popular Luis de Grandes le presentó al que es hoy su mano derecha Armengol Engonga. Quien sin decir palabra durante toda la conferencia, la sala entera fue consciente de sus conocimientos y la confianza que en él tiene depositada el líder en el exilio, no dejando posibilidad a que nadie pudiera cuestionarse el por qué de la valía de este hombre en el Partido.
Varias veces volvió a Guinea con la intención de legalizar su partido, consiguiéndolo el 17 de Octubre de 1992. Como manifestó el Señor Moto, esos viajes eran posibles gracias al respaldo del Gobierno de España en ese momento.
Según señaló, en la historia de su exilio y lucha por conseguir la democracia en Guinea Ecuatorial, ha habido dos “Españas”: La de Felipe González y Aznar, que le respaldaba como se pudo ver durante su segundo periodo en la cárcel de Playa Negra durante 1995, cuando la comunidad internacional encabezada por España presionó al régimen de Obiang para conseguir su libertad. Y la España de Zapatero, periodo en el que explicó, las relaciones del exilio guineano con el gobierno español han empeorado hasta el punto de que el pasaporte del Señor Moto viaje a las manos de Teodoro Obiang desde las del Ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, según Don Sev
ero “las peores manos donde podía caer”.Y es que las cosas han cambiado radicalmente en Guinea desde la década de los 90 cuando se encontró oro negro en la antigua colonia. Ha pasado a convertirse en uno de los países más ricos de África, con petróleo y gas natural, lo que no ha ayudado a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Por no hablar de la situación política, donde la democracia y las elecciones no manipuladas brillan por su ausencia, y por supuesto no existen libertades. Según Arvind Ganesan, director del Programa de Negocios y Derechos Humanos de Human Rights Watch “Este es un país en el que la gente debería tener la riqueza per cápita de España o Italia y, sin embargo, vive en una situación de pobreza peor que la de Afganistán o Chad (…) Esto demuestra la corrupción y la mala gestión del Gobierno, y su insensibilidad con su propia población.”
“¿Cómo es esto posible?”. Se preguntaban algunos estudiantes españoles y erasmus al terminar la conferencia. La respuesta es simple: Por un lado, el pequeño papel de “figurante” que tiene Guinea Ecuatorial en el teatro de la comunidad internacional no ayudan a que las denuncias por las violaciones de Libertades y Derechos Humanos sean escuchadas. Y por otro claro está, la facilidad de empresas francesas, chinas, pero sobre todo estadounidenses, como Vanco Energy, Exxon Mobil, Marathon Oil Corporation o Hess Corporation; para explotar las riquezas naturales del único país africano de habla española.
A pesar de ello, Severo Moto manifestó una opinión positiva respecto a la Administración Obama, con el que el Partido del Progreso ha continuado las buenas relaciones empezadas con la Administración Bush, declarando que se está elaborando una nueva hoja de ruta para África que tiene muy presente a España en cuanto a Guinea Ecuatorial se refiere.
Porque ¿Cuál es el papel de España? Nuestra reaparición, viene marcado por la impuntualidad española a la hora de “partir el pastel de Guinea”. No somos diferentes a nuestros vecinos del norte, ni a los que habitan más allá del Mar Océano, hay intereses económicos en Guinea en crecendo, como demuestra el Real Decreto 1496/2007, de 12 de noviembre, por el que se crea la Consejería de Economía y Comercio en la Misión Diplomática Permanente de España en Guinea Ecuatorial.
Relaciones económicas que se materializaron el pasado mes de julio con el viaje de la mayor delegación española enviada al país africano desde su independencia, con directivos de empresas españolas con intereses en Guinea Ecuatorial, tales como: Repsol YPF, Unión FENOSA Gas, Cofares, Isolux Corsán, Elecnor, Navantia o Gas Natural, con la finalidad de afianzar las relaciones entre ambos países y como decía el artículo del ABC del 17 de julio de este año, “intentar sacar tajada”.
En el logro de este objetivo, parece ser que cualquiera que hable de temas tan “banales” a los que hizo mención una periodista que acompañaba a la “expedición española de empresarios” como los mencionados e
n el informe de Human Rights Watch: Well Oiled: Oil and Human Rights in Equatorial Guinea, tales como que ”Los ingresos por el petróleo han suministrado al gobierno ecuatoguineano el dinero necesario para salvaguardar mucho mejor los derechos económicos y sociales de sus ciudadanos. Los funcionarios del gobierno han desperdiciado esta oportunidad utilizando los fondos públicos en su propio beneficio a expensas de la prestación de servicios sociales básicos para la población del país y desaprovechando otros posibles ingresos por su mala gestión. Los efectos humanos de la escasez crónica de fondos en áreas como la educación y la salud quedan claramente de manifiesto cuando se comparan los niveles de la sanidad y la alfabetización en los últimos diez años” o que “Los arrestos y las detenciones arbitrarias son habituales (…) la detención conlleva con frecuencia la tortura y el maltrato”. Dichos temas que incomodan a Teodoro Obiang, y por ende a nuestro Ministro Moratinos, como dirían de la crónica de esta periodista, “ponen en peligro los intereses españoles en una Guinea de la que están sacando tajada americanos, chinos y franceses”.Si eso ocurre con una crónica periodística, nos podemos imaginar que “el cariño” que manifestó Severo Moto en la conferencia a Miguel Ángel Moratinos, es recíproco, sobre todo cuando supuestamente el guineano traficó con armas para dar un golpe de Estado en su Guinea natal.
Cierto es, que el Gobierno de turno tiene que mirar por los intereses de la Patria, si ya decía Felipe II, “que los cañones españoles han de llegar hasta el mismo lugar que los intereses de España”. Pero ¿No existe manera en que nuestro país al mismo tiempo que hace negocios, presione para que se respeten los Derechos Humanos y mejore la calidad de vida en Guinea Ecuatorial?
El presidente del Partido del Progreso en el exilio, comentó que muchos se reían ante su idea de conseguir que en Guinea se viviera igual que en España, pues como le dicen “es África”. Pero él comentaba, todo empieza con unas elecciones democráticas. Curioso es que al día siguiente de la conferencia Teodoro Obiang convocase elecciones presidenciales para el próximo 29 de Noviembre.
Ante la noticia tanto Severo Moto como Plácido Mico, único diputado de la oposición entre los 100 miembros del Parlamento Ecuato-guineano y líder de la Socialdemócrata C
onvergencia para la Democracia Social (CPDS), se apresuraron a calificar la convocatoria de dichas elecciones como fraudulentas, careciendo de cualquier esperanza tanto para el partido legalizado (CPDS), como para el exiliado (PP).Yo personalmente creo que es un camino empinado que no termina con conseguir unas elecciones democráticas, libres y transparentes. Ese es sólo el principio, lo difícil; el trabajo duro vendrá después: dotar a un país de los derechos y libertades que jamás ha conocido, cubrir las necesidades básicas de los guineanos y llegar a ser la ESTRELLA DE AFRICA con la que sueñan. Si eso es realmente lo que quieren, les deseo éxitos, fuerza, perseverancia, una mente limpia, al igual que su corazón y obras, para que llegue el día, como dijo el Señor Moto, que abandone su puesto, les pongan una estatua y pueda decir orgulloso “Que bien que hemos dejado Guinea”.
Revista THE INSIDER
jeje, seguro que eso fué lo que dijo también cuando se exilió... jejeje
ResponderSuprimirojalá todo se arregle y que nosotros lo veamos.
un saludo.
Lo que requiere Guinea Ecuatorial, es la sentada de todas las nacionalidades y estrablecer nuevos pactos, que creen un verdadedo Estado para todos.
ResponderSuprimirNO deje de leernos en: http://tiraniaecuatoguineana.blogspot.com/2011/01/el-pais-ndowe-rafael-evita-ika.html
DUDO SERIAMENTE QUE SE QUIERA DEJAR BIEN GUINEA, CUANDO LOS SEVERO MOTO, SE NIEGAN A ESCUCHAR A LOS PUEBLOS.
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