jueves, 8 de octubre de 2009

LA LECTURA NOS LLEVA A LA LOCURA

Estaba yo aburrida con el Plan de Urbanismo de Cobeña, y me topé con un... ¿¡Poema de Neruda!?
ODA A LA EROSIÓN:
Volví a mi tierra verde
y ya no estaba,
ya no
estaba
la tierra,
se había ido.
Con el agua
hacia el mar
Se había marchado.
Son cosas curiosas que hay que compartir, con las que reafirmo mi creencia de que a muchos juristas, de tanto leer se nos seca el cerebro, perdemos el juicio y hasta podemos volvernos poetas. Seguro que alguno recordará El Callejón del Beso de ciertas Penitenciarías.
Y puesto que mañana celebramos en Alcalá de Henares el bautismo de Cervantes les dejo con un "pedacito" de su obra, que habla precisamente de eso, como la lectura nos lleva a la locura:
"En resolución, él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio, y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamientos, como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles, y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo."